¿Cómo?

Simple: Haz lo contrario a todos los demás.

Si todos van de zapatos, ve de tenis. Si todos van en tennis vete en zapatos, si todos llevan saco lleva una playera diferente, si todos se llaman Juan usa tu segundo nombre “Lupercio” (o el que siempre te hubiera gustado).

Si todos se dedican a los negocios di que eres astrólogo, si todos son astrólogos di que trabajas para Intel.

Claro, que el no ser olvidado es una arma de doble filo : puedes generar un impacto positivo o un impacto negativo que siempre recordarán.

¿De qué depende?

De lo que hagas en el momento en que obtengas la atención, y de lo cómodo que te sientas haciéndolo.

Claro, habrá veces en que todo saldrá mal (te lo aseguro). Sin embargo, el ser recordado (aún cuando no te recuerden de la manera más favorablemente posible) SIEMPRE es preferible al ser simplemente ignorado.

¿Por qué funciona?

Los seres humanos tenemos grabado en el DNA el pertenecer a una tribu, y la tribu tiene sus reglas. En citas de negocios todos van de traje, en la playa se usan chanclas, etc.

Cuando alguien rompe estas reglas “no escritas” inmediatamente genera atención.

Lo importante es lo siguiente: ser diferente pero al mismo tiempo pertenecer.

Cuando llegas en chanclas a una reunión de negocios seguramente te verán, y lograrás ser diferente. Pero inmediatamente después tienes que esforzarte en pertenecer. Si simplemente te vas de chanclas pensarán que eres un extraño. Sin embargo si después de ese impacto comienzas a repartir chanclas y a explicarle a las demás personas que estás exportando a Tailandia y que quisieras que todos usen las chanclas para darte retroalimentación porque quieres exportar también a Perú, entonces las personas de esa Tribu sabrán que eres alguien diferente y original pero que al mismo tiempo compartes los mismos valores y que por lo tanto PERTENECES.

Así que haz lo contrario, e inmediatamente después deja claro porqué el aún siendo diferente perteneces.