¿Porqué no te enamoras de tu enemigo?

Piénsalo por un instante, ¿porqué nunca te enamoras de la persona que te cae mal o que te lastimó?

No nos enamoramos de esa persona porque no confiamos en ella. Sabemos que si esa persona tiene que decidir entre un bien para él y un bien para mi, siempre escogerá el bien para él sin pensar en mi ni un solo segundo.

El amor es lo opuesto.

Cuando una persona, cliente, empresa, sabe que tu primer pensamiento está enfocado en cómo tu lo puedes ayudar a lograr algo (generalmente sus sueños) entonces la confianza, la sinergia y eventualmente el amor comienzan a surgir.

Sin embargo el amor no es una estrategia de mercadotecnia (aunque muchas empresas lo usan solamente como eso) El amor es ese deseo sincero y espontáneo que la persona que está enfrente de ti pueda realmente ser feliz.

Si trabajas para que tu cliente sea feliz, seguramente terminará enamorado de ti.

¿Cuál es la manera más sencillo de hacerlo feliz?

¡Crea una estrategia donde tu también tomes riesgos, y donde ambos se vean motivados a lograr un sueño en común!